¡O sin ellos! porque el plan que os hemos organizado hoy es apto para todo tipo de viajeros, familias con niños pequeños, con niños mayores o sólo para mayores. Esta completa excursión de un dÃa con direcciones, fotos y sugerencias es apta para todos los públicos y con nuestro plannning cada miembro de la familia encontrará lo que más le gusta…

En las guÃas de viajes siempre aparece un paseo por la zona de Covent Garden como punto importante en la visita a la ciudad. Efectivamente esta zona reune muchos de los encantos de Londres en una zona perfectamente abarcable en un sólo dÃa, pudiendo combinar buena gastronomÃa, museos y tiendas en un radio de aproximadamente un kilómetro cuadrado…

Nuestro dÃa comienza a la hora del desayuno. Merece la pena saltarse por un dÃa el desayuno del hotel y comenzar la jornada visitando Bills, un restaurante desenfadado con una decoración absolutamente genial, donde los niños son bienvenidos y donde podéis encontrar una completa carta de dulces y salados, incluidos cupcakes y huevos revueltos con beicon…


Situado en una placita recoleta justo entre el restaurante italiano de Jamie Oliver y una de las tiendas de Pretty Ballerinas, Bills debe ser visita obligada en vuestra visita a esta zona ya sea para desayunar, comer o simplemente tomar un café, el ambiente es expectacular…




Al salir de Bills por la calle que hace esquina con Pretty Ballerinas, podemos dirigirnos hacia el museo del transporte. Si habéis comenzado prontito os vendrá bien ya que aún suele hacer fresco y además todo el comercio de la zona no abre hasta las diez de la mañana.

Debo decir que este museo me sorprendió muy gratamente. Esperaba algo hecho sólo para niños, aburridete y rápido de ver, pero me encontré con un museo interactivo, lleno de maquetas de tamaño real, con miles de botones que tocamos mayores y pequeños y con un recorrido histórico por la historia del transporte en la ciudad de Londres que comienza con un viaje en el tiempo en un ascensor con un reloj que cuenta los años hacia atrás…


Al entrar te ofrecen unos pasaportes que tienes que ir troquelando en cada una de las zonas del museo y un cuadernito de actividades diseñado con tanto mimo que ¡¡¡ me lo he guardado para mÃ!!! Podéis guardar el cuadernito de actividades para hacerlo juntos a la hora de comer o cenar y aseguraros asà un ratito tranquilo.


Una vez que salimos del museo, cuya visita necesita por lo menos un par de horas, sino más, daros una vuelta por el mercado de Covent Garden. Recorred sus galerÃas, las de arriba y también las de abajo, donde hay tiendas llenas de caprichos de esos que os enseñamos en los blogs y que a todas nos encantan…

Una tienda de dulces y caramelos de la planta baja atrajo mi atención, y también su vecina, un bazar lleno de cojines de la bandera inglesa hechos con florecitas Liberty o guirnaldas de tela para fiestas entre otras cosas. Los precios casi casi de “chinos”.

En la planta de calle del mercado de Covent Garden también hay una tiendecita de regalos donde encontré los vasos de papel que sorteamos en nuestra caja conmemorativa, asà como una tienda de teteras muy mona o un puesto de galletas y cupcakes encantador.

Al terminar esta mini ruta de tiendas para vosotras, es buena idea visitar justo frente al mercado el centro Apple más importante del Reino Unido. Enclavado en un edificio fabril, con bóvedas de ladrillo visto y grandes cristaleras abiertas en el techo que dejan entrar la luz del sol al interior, el Apple concept store está lleno de mesas con taburetes con Ipads y Macs conectados a internet para toquetear, juguetear, revisar tu correo y enamorarte de las últimas creaciones sólo visibles aquÃ. Nadie os molestará intentando venderos algo…


Seguro que todos estareis un buen rato entretenidos y si el hambre empieza a poner nervioso a los niños bajando por la calle que estaba paralela al museo del transporte, a sólo unos metros llegaréis al templo de las hamburguesas en Londres, BYRON, un restaurante de calidad pero que sirve hamburguesas, ensaladas y otros platos de los que gustan a los peques en un ambiente encantador, y desde luego absolutamente amistoso.

En Byron te reciben siempre con una enorme sonrisa, hay sillas para bebés, menú de niños ( tenéis que ver las mini hamburguesas que se comió Clara, parecÃan de juguete, ¡y le encantaron!), y un buen bote de lápices de colores para pasar el rato en cada mesa. El lugar es bastante ruidoso, por lo que no tendréis que preocuparos por si después de tanto ajetreo están un poco juguetones…


De vuelta hacia la zona del mercado comienza el Seven Dials, un pequeño barrio de callejuelas al que llegaréi en un minuto de paseo viendo tiendas. En unos paneles informativos que hay colgados tenéis esquemas de los comercios que hay en cada callejuela, intentad recorrerlo completo por la tarde, algunas tiendas son absolutamente encantadoras como la de Cath Kidston de donde me traje unos celos japoneses de florecitas y lunares preciosos y unas zapatillas para Clara que me temo que no podremos estrenar añun este año ( las tallas para niños siempre me despistan)


Gap, Banana Republic, The flower shop, Magma… muchas tiendas, bares , teatros e inspiración tanto si queréis gastar como si sólo váis a mirar…

Para cenar, ya sabéis que en Londres se cena a partir de las 6 pero a diferencia de otras ciudades europeas todo cierra bastante tarde, en esa misma zona de Seven dials tenéis restaurantes, mexicanos, Belgas, Japoneses e indios, mis favoritos, entre muchos otros para rematar la tarde y volver al hotel felices pero completamente agotados.

Espero que este paseo de un dÃa os ayude a completar de alguna manera un futuro viaje en familia, aunque como ya os he comentado, también es apto para cualquier otro tipo de viajero. Nosotros lo hemos hecho tal y como os lo hemos contado y hemos probado los tres restaurantes que os aconsejamos en la zona para estar seguros que ¡no os iban a defraudar! Dentro de un ratito volvemos con otro post, abandonamos temporalmente el tema de Londres y hablaremos de decoración ¡cómo no!