Ya os he contado que unas cuantas blogueras formamos parte del “club del tupper“. En él vamos haciendo las recetas que cada mes una de nosotras propone, y este mes le tocaba proponer idea a LucÃa baballa (no, no es su apellido, pero creo que todas la conocemos asÃ, como LucÃa baballa, por su más que personalÃsimo y fantástico blog que se llama asÃ) Pues bien, LucÃa propuso hacer unas patatas rellenas y nos aconsejó armarnos además de con los ingredientes, con una buena copa de vino y buena música. Ni corta ni perezosa le hice caso y me preparé bien…

“Armada” con mis chicas favoritas y una copa de Rioja, por supuesto y aunque me encuentre a miles de kilómetros haciendo siempre “patria”, me puse manos a la obra. La receta al completo la podéis encontrar aquÃ, aunque os voy contando como se hace.
Para empezar hay que conseguir unas buenas patatas, si son de asar mejor, y después de pelarlas, vaciarlas por dentro con un saca bocados, de manera que queden huecas para poderlas rellenar más tarde.

Los trozos que van quedando al vaciarla conviene reservarlos para luego cerrar las patatas, ya que por ejemplo en mi caso, algunas con las tapas que les corté al principio se me abrÃan y tuve que cerraralas con varios “tapones” más. En una sartén se pone una cebolla a dorar y cuando ya esté blandita y transparente se dora sin que se haga demasiado la carne picada. Yo le añadà un poco de sal y pimienta al relleno y lo introduje con una cucharita pequeña en las patatas previamente vaciadas…

Una vez hecho esto es el momento de cerrarlas. Pasando los tapones por huevo y harina conseguimos que estos se queden peguntosos y que se adhieran bien a la patata. En lugar de cerrar cada patata con su tapa acabé cerrando los agujeros con varios bocados pequeños metidos a presión, ¡menos estético pero más eficaz!

Una vez cerradas las patatas las doramos un poco por encima en una sartén con aceite bastante caliente. Tal y como nos contó LucÃa, se trata de “marcarlas” para que tengan un aspecto dorado. Tan pronto estén “marcadas” se van sacando de la sartén y se van metiendo en otra sartén más profunda y grande donde previamente habremos dorado una cebolla y media en gajos.
Con todas las patatas juntas es hora de comenzar el lento proceso de cocción añadiendo además una pastilla de avecrem o starlux, una copa de vino blanco y azafrán. El azafrán yo lo puse unos minutos en una copa de agua tibia, porque llevaba mucho tiempo en una cajita guardado celosamente y de esta manera pensé que luego se distribuirÃa mejor por el guiso. Rellenar hasta tener las patatas medio cubiertas con agua, y en este caso el azafrán, y dejar cocer a fuego medio.

Después de media hora, más o menos, hay que ir controlando como van de dureza dependiendo del tamaño de las mismas y de cuanto las hayáis vaciado, ya setán listas. La salsa se pasa por la minipimer y se sirven rápidamente para que no pierdan temperatura.

Debo decir que en mi caso el aspecto era un diez, pero al cortarlas estaban ligermente duras por la parte interior. El sabor muy bueno, pero tal vez les faltó un cuarto de hora más de hervor, o haberlas cerrado con una tapa un rato para que se hicieran más al vapor. Eran unas enormes patatas alemanas, por aquà hay muchÃsima variedad y todas muy buenas, especiales para estas lides, pero seguro que vosotras también encontraréis buenas patatas donde vivÃs. Como cena casera, si tenéis tiempo para hacerlas porque son bastante laboriosas, son perfectas y nos las comimos rematando esa botella de Rioja, mientras fuera caÃa una lluvia helada tipica de estas fechas en esta parte del mundo…
¡Hasta dentro de un rato! Estoy esperando a que haya luz natural para hacer unas fotos, a ver como quedan…